Cuando un niño o adolescente enfrenta desafíos de conducta o aprendizaje (como el TDAH), la palabra "psicólogo" puede sonar imponente o incluso aterradora. Muchos sienten que ir a terapia significa que "están rotos" o que son "menos" que sus compañeros. Como padres, nuestro trabajo es cambiar esa narrativa. Aquí te damos consejos prácticos para tener esa conversación y lograr que tu hijo vea la terapia como una herramienta de alto rendimiento. 1. Elige el Momento y el Lenguaje Adecuado No saques el tema durante una discusión o después de un mal reporte escolar. Hazlo en un momento de calma. Evita: "Necesitas ayuda porque no te portas bien". Intenta: "He notado que a veces te sientes frustrado cuando intentas concentrarte, y quiero darte herramientas para que eso sea más fácil para ti". 2. Cambia el Concepto: El Psicólogo como un "Entrenador" A los niños les motiva la idea de mejorar en lo que les gusta. Compara al psicólogo co...
A los 16 años, tu hijo necesita sentir que es una prioridad real en tu vida, no solo escuchar palabras bonitas. En este momento, más que decirle cuánto lo adoras, necesitas demostrárselo con acciones concretas. Lo que probablemente está sintiendo: Que el trabajo es más importante que él Soledad y tal vez abandono emocional Que está creciendo sin tu presencia en momentos importantes Posiblemente resentimiento acumulado Qué hacer (más importante que las palabras): 1. Reconoce su sentimiento sin justificarte: "Tienes razón en estar molesto. He estado ausente y lo siento mucho" "Entiendo que mi trabajo te ha quitado tiempo conmigo, y eso no está bien" Evita el " pero es que tengo que trabajar para..." - él ya lo sabe y no le consuela 2. Pregúntale qué necesita: "¿Qué es lo que más extrañas que hagamos juntos?" "¿Qué podría cambiar para que sientas que eres importante para mí?" Escucha de verdad, sin interrumpir ni defenderte 3. Haz ca...