Cuando un niño o adolescente enfrenta desafíos de conducta o aprendizaje (como el TDAH), la palabra "psicólogo" puede sonar imponente o incluso aterradora. Muchos sienten que ir a terapia significa que "están rotos" o que son "menos" que sus compañeros. Como padres, nuestro trabajo es cambiar esa narrativa. Aquí te damos consejos prácticos para tener esa conversación y lograr que tu hijo vea la terapia como una herramienta de alto rendimiento. 1. Elige el Momento y el Lenguaje Adecuado No saques el tema durante una discusión o después de un mal reporte escolar. Hazlo en un momento de calma. Evita: "Necesitas ayuda porque no te portas bien". Intenta: "He notado que a veces te sientes frustrado cuando intentas concentrarte, y quiero darte herramientas para que eso sea más fácil para ti". 2. Cambia el Concepto: El Psicólogo como un "Entrenador" A los niños les motiva la idea de mejorar en lo que les gusta. Compara al psicólogo co...